Inmortalidad: Cómo conseguirla

No sé tú, pero yo tengo un plan. Tengo un plan para combatir esa broma macabra que nos gasta la vida llamada envejecimiento. Un plan para ser inmortal.

Sería algo parecido a lo de aquellos excursionistas que van caminando por la montaña y se encuentran con un enorme oso hambriento. Si tú estuvieras con ellos y quisieras salvar tu vida, no necesitarías correr más que el oso. Bastaría con que fueras más rápido que el excursionista más lento del grupo.

oso amenazante

Pues yo, aunque ni siquiera he visto al oso, ya he decidido empezar a correr. Y por eso he creado este blog. Quiero que sea una herramienta que me guíe en el aprendizaje de todo lo que tenga que ver con las últimas investigaciones sobre el envejecimiento, sobre el cuidado óptimo de la salud y sobre cualquier tema que pueda acercarme un poco más a la utopía de la eterna juventud. Lo he creado para que me ayude a saber en qué dirección tengo que correr.

Inmortalidad: ¿Para cuándo?

Y he iniciado este proyecto porque ya existe una posibilidad real de que la ciencia consiga la inmortalidad humana. Las terapias genéticas, los tratamientos con células madre y las demás áreas de la medicina regenerativa avanzan a tal velocidad que cada vez son más los especialistas que admiten que podremos acabar con la vejez en un futuro cercano.

Los gurús más optimistas del antienvejecimiento se atreven incluso a poner una fecha y hablan de alcanzar la inmortalidad para 2045. Aunque a mí eso me parece una fanfarronada. Sin embargo, tras haber analizado el tema, ya estoy convencido de que logremos la inmortalidad biológica en las próximas décadas.

Cómo ser inmortal

El problema, no obstante, lo tenemos los que ya no somos tan jóvenes. Se supone que las personas que hayan superado los cuarenta o los cincuenta (es difícil poner una edad) no llegarán a tiempo para beneficiarse de esa revolución. Y ahí es donde entra en juego mi plan: Para poder escapar de la muerte no necesito correr más que ella. Tan solo necesito ser más rápido que mi propio envejecimiento.

la inmortalidad humana

¿Y eso qué diantres significa?

Te explico. Digamos que tú también quisieras ser inmortal. Pues, en ese caso, tan solo tendrías que cumplir dos reglas.

  • La primera: No te mueras. Ja, ja. Parece una coña pero estoy hablando en serio. Si quieres vivir lo suficiente para beneficiarte de las tecnologías que detendrán la senescencia, tienes que empezar a correr ya. Es decir, tienes que comenzar a seguir en tu día a día todos esos hábitos saludables que la ciencia ha demostrado que previenen las enfermedades y aumentan la esperanza de vida.
  • La segunda: Comienza a informarte sobre la medicina regenerativa. Y vete pensando cómo te lo montarás para acceder a unos tratamientos que, en muchos casos, o bien son demasiado caros o bien aún no están autorizados por la burocracia oficial (nadie ha dicho que fuera fácil).

Ésta estrategia la propuso en su día Aubrey de Grey, el principal adalid mundial del rejuvenecimiento. Se basa en beneficiarse de los medicamentos y terapias regenerativas que ya existen en la actualidad. Gracias a ellos, podrás ir revirtiendo los daños que ocasiona la vejez en tu cuerpo. Podrás mejorar tu salud y tu aspecto físico. ¡Comenzarás a rejuvenecer!

Y, de esta forma, al alargar tu vida, dispondrás de un tiempo extra para poder acceder a los nuevos tratamientos regenerativos, aún más avanzados, que se vayan desarrollando. Y, de paso, para continuar manteniéndote joven. Mi idea es analizar en este blog todas esas tecnologías.

Inmortalidad o muerte

Pero, ¿de verdad llegará ese señalado día en el que el ser humano logre vencer a la muerte? Yo estoy convencido de que sí. No obstante, por si acaso, también he previsto una alternativa: Mi plan B consiste en morirme. Ja, ja, ja.

Y es que he llegado a la conclusión de que, si logro vivir muchos años, la muerte ya no me importará tanto. Porque habré dejado este mundo con bastante más salud y tan joven como me hayan permitido los últimos descubrimientos.

¡Y disfrutando durante esos años adicionales de nuestra maravillosa existencia!