Metformina contra el envejecimiento

Esta semana he comenzado a tomar metformina. Se trata de un medicamento que se utiliza para la diabetes, aunque yo no padezco esa enfermedad. He decidido consumirlo por mi cuenta y riesgo porque sé que previene otras enfermedades muy importantes. Y porque estoy convencido de que me ayudará a vivir algunos años más.

Ahora te explico lo que sabemos de los efectos de este fármaco y por qué lo consumen los principales gurús del antienvejecimiento. Y, más adelante, conforme vaya sacando conclusiones de mi automedicación, las iré añadiendo al final del artículo.

paquete de Metformina
mi nueva droga

¿Qué es la metformina?

La metformina es el medicamento más recetado en el mundo contra la diabetes tipo 2. Lo toman más de 150 millones de personas. Y se utiliza desde los años 60, así que se trata de un fármaco que ha sido muy estudiado. Es un producto bastante seguro que apenas tiene efectos secundarios.

Lo que hace este compuesto es bajar los niveles de glucosa en la sangre. Actúa de tres formas distintas: disminuye la cantidad de ese azúcar que absorbemos de los alimentos, hace que el hígado también produzca menos glucosa y aumenta la sensibilidad a la insulina en los receptores de las células.

Una de sus ventajas es que su patente venció en 2002, así que estamos hablando de un fármaco genérico muy barato. Y, aunque se necesite receta para comprarlo, tampoco es difícil hacerse con él. De hecho, muchos médicos antiaging lo prescriben para lo mismo que lo voy a usar yo.

Los inesperados beneficios de la metformina

Ocurre que estas pastillitas no solo combaten el exceso de azúcar en sangre. Al parecer, también protegen contra otras patologías muy graves: las enfermedades neurodegenerativas, las cardiovasculares y el cáncer. Junto con la citada diabetes, los cuatro jinetes del apocalipsis de la vejez.

la inmortalidad humana
«¡Ese cabrón va dopado!»

El principal mecanismo de acción de la metformina es la activación de una enzima llamada AMPK. La misma que se moviliza cuando estresamos al cuerpo haciendo ayuno o realizando ejercicio físico intenso. Una molécula que está relacionada con la longevidad.

Pero, además de prevenir esas enfermedades tan graves, este fármaco también actúa directamente contra el propio envejecimiento. Bloquea otra enzima de nombre muy largo que aumenta con la edad (KDM6A/UTX) y que hace que la estructura del ADN sea cada vez más frágil, una de las causas del deterioro celular. Es decir, del deterioro del cuerpo. Lo explican en este artículo.

¿Y ese cuento de que alarga la vida está demostrado?

Pues empezaré diciendo que los resultados de los experimentos realizados con animales son contradictorios. La metformina aumentó la longevidad de los gusanos pero no la de las moscas. Y, mientras que los ratones vivieron más tiempo, resulta que las ratas no.

ratón y lombriz en las manos

A mí, sin embargo, me parecen más concluyentes los estudios en humanos. Ya sabíamos que los diabéticos que tomaban metformina vivían más que los que consumían otros medicamentos. Pero es que la universidad de Cardiff analizó el historial de 90.000 pacientes y logró cuantificar esa supervivencia en un 62%. Y también descubrió que esas personas vivían incluso un 18% más que la población normal, ¡a pesar de su diabetes!

Obviamente, lo ideal sería tener un experimento con individuos no diabéticos. La buena noticia es que ya hay uno en marcha: el TAME. La FDA estadounidense ha autorizado el primer ensayo clínico de un fármaco que pone su diana sobre el propio envejecimiento. Los cual nos da una idea de la solidez de todos los indicios que te he comentado (además de los 50 millones de dólares que se van a gastar en el asunto).

Conclusión

Los resultados de ese ensayo estarán disponibles a partir de 2.022. Pero yo no quiero esperar tanto. Como estoy convencido de los beneficios de la metformina (y de la levedad de sus efectos secundarios) ya he comenzado a consumirla.

¿Me atrevería a recomendar a alguien que hiciera lo mismo? Pues yo no estoy capacitado para dar consejos sobre un tema tan delicado. Pero, si tú también te lo planteas, quizás deberías pasar antes por el médico. Al fin y al cabo, estamos hablando de un fármaco.

Mientras tanto, por si te sirve de orientación, aquí abajo iré contando como va mi experiencia.


calendario

Mi primera semana

Podría resumir esos primeros días con dos palabras: Sin problemas. Nada de nauseas, vómitos, diarreas, dolores u otros de los posibles efectos secundarios del medicamento. Solo un poco de sueño más de lo habitual. Supongo que, como tienes menos energía circulando por la sangre, el cuerpo reacciona intentando que descanses.

La referencia para un diabético son 2 o 3 pastillas al día, según el prospecto de la caja de comprimidos de 850 mg. Como yo no tengo exceso de azúcar, decidí no tomar más de 2 píldoras (o una, si salgo a hacer deporte y sé que mis músculos necesitaran esa glucosa). Una dosis que cuadra con la de 1 a 2 gramos que sugieren en una clínica antiaging.

Eso sí, creo que lo mejor es empezar probando media pastilla para confirmar que no hay ninguna reacción adversa. Y pasar a dos mitades al día y, después, si todo continúa bien, a la dosis definitiva.

Y eso es todo, por el momento. Supongo que, cuando pase más tiempo, podré sacar algunas conclusiones sobre posibles efectos físicos y otras sensaciones de los que aún no soy consciente. Seguiremos informando…